Trámites del Cahier noir [Cuaderno negro (vol. 1)]
Fue la mañana del sábado cuando visité la oficina de correos por tal de enviar el sobre con la documentación lo antes posible. Por lo que me han dicho al respecto, obtener un ISBN para el libro no debe resultar demasiado complicado, en cuestión de unos días ya estará listo. Lo que sí me comentaron cuando visité la imprenta es que seguramente lo que más tardará será el registro en el depósito legal. Habrá que esperar, pero claro, a estas alturas... ¿qué más dará? ¿no?
Volumen dos: Cahier gris [Cuaderno gris (vol.2)]
Así pues, aquí estoy... a la espera; sólo han pasado un par de semanas desde que me propuse posponer hasta octubre la continuación de la novela y este finde he comenzado a sentir de nuevo la necesidad de escribir. Creo que ya se está convirtiendo en patología.
El viernes, de camino al cursillo, se me ocurrió cómo debo encauzar la segunda parte; diréis: ¡qué enfermo!; sí, pero anda que no mola. El caso es que ya tenía pensado el contenido para Cuaderno Gris, a medida que iba desarrollando el primer libro procuraba anotar en un archivo de Word todo lo que acontecería en los próximos cinco años (de la vida de Klaüs, por descontado) pero aún necesitaba encontrar el hilo conductor.
Para la segunda parte ya no podía disponer de Trigonometría del amor pues, aunque me sirvo de tal elucubración para sostener toda la trama de la novela, ahora me veo con la necesidad de exponer otro tipo de reflexión para acomodar la nueva lectura dado que ésta carece a priori de un argumento basado en esos grandes temas que tanto interesan (por lo visto) al resto de la humanidad: asesinatos, desfalcos, pandemias, drogas, marginación, violaciones, robos, infidelidades, maltrato psicológico y un etcétera de todas esas cosas que se emplean a diario en las series con las que saturan el espacio televisivo.
- ¡Vaya! Entonces... ¿Klaüs Zayin y las siete formas del amor vol. II no va a tener nada de eso que has mentado antes? qué aburrido ¿no?
- No quise decir eso; el volumen dos incluirá: agresiones, homosexualidad, xenofobia, marginación, drogas, fascimo, maltrato psicológico, infidelidades y prácticamente un più de todo lo que he anotado anteriormente sólo que, como viene siendo de costumbre, explicándolo a mi manera no resultará tan dramático. Lo que venía a referir es que la trama no se centra exclusiva en nada de eso, continuará con la ilustración de las siete formas del amor pero ahora además se empleará en instruirnos sobre “La extravagante realidad en la vida de los Zayins”. Sé que puede sonar regular pero a mí me ha convencido. Se trata de clasificar bajo este apodo a todos aquellos chavales que vivieron una infancia similar a la que describiré en el segundo acto. Hasta ahora se les ha conocido como Los raros; los marginados de la clase; los freaks (recientemente)... mi intención es que cuando el psicólogo del colegio atienda el caso de un chico que se percibe asocial y ensimismado pueda abrazar el termino y decirle a su madre:
- Este muchacho está bien, se trata solo del tipico caso de Klaüs Zayin.
¿Qué indujo al joven y saludable estudiante a cometer una masacre atroz en un instituto de Colorado? Está claro, era un Zayin fuera de control.
Y esa sería la idea, a mí me resulta lo bastante interesante como para seguir manteniendo el interés. Otra vez arriesgando... ya veremos.
Fue la mañana del sábado cuando visité la oficina de correos por tal de enviar el sobre con la documentación lo antes posible. Por lo que me han dicho al respecto, obtener un ISBN para el libro no debe resultar demasiado complicado, en cuestión de unos días ya estará listo. Lo que sí me comentaron cuando visité la imprenta es que seguramente lo que más tardará será el registro en el depósito legal. Habrá que esperar, pero claro, a estas alturas... ¿qué más dará? ¿no?
Volumen dos: Cahier gris [Cuaderno gris (vol.2)]
Así pues, aquí estoy... a la espera; sólo han pasado un par de semanas desde que me propuse posponer hasta octubre la continuación de la novela y este finde he comenzado a sentir de nuevo la necesidad de escribir. Creo que ya se está convirtiendo en patología.
El viernes, de camino al cursillo, se me ocurrió cómo debo encauzar la segunda parte; diréis: ¡qué enfermo!; sí, pero anda que no mola. El caso es que ya tenía pensado el contenido para Cuaderno Gris, a medida que iba desarrollando el primer libro procuraba anotar en un archivo de Word todo lo que acontecería en los próximos cinco años (de la vida de Klaüs, por descontado) pero aún necesitaba encontrar el hilo conductor.
Para la segunda parte ya no podía disponer de Trigonometría del amor pues, aunque me sirvo de tal elucubración para sostener toda la trama de la novela, ahora me veo con la necesidad de exponer otro tipo de reflexión para acomodar la nueva lectura dado que ésta carece a priori de un argumento basado en esos grandes temas que tanto interesan (por lo visto) al resto de la humanidad: asesinatos, desfalcos, pandemias, drogas, marginación, violaciones, robos, infidelidades, maltrato psicológico y un etcétera de todas esas cosas que se emplean a diario en las series con las que saturan el espacio televisivo.
- ¡Vaya! Entonces... ¿Klaüs Zayin y las siete formas del amor vol. II no va a tener nada de eso que has mentado antes? qué aburrido ¿no?
- No quise decir eso; el volumen dos incluirá: agresiones, homosexualidad, xenofobia, marginación, drogas, fascimo, maltrato psicológico, infidelidades y prácticamente un più de todo lo que he anotado anteriormente sólo que, como viene siendo de costumbre, explicándolo a mi manera no resultará tan dramático. Lo que venía a referir es que la trama no se centra exclusiva en nada de eso, continuará con la ilustración de las siete formas del amor pero ahora además se empleará en instruirnos sobre “La extravagante realidad en la vida de los Zayins”. Sé que puede sonar regular pero a mí me ha convencido. Se trata de clasificar bajo este apodo a todos aquellos chavales que vivieron una infancia similar a la que describiré en el segundo acto. Hasta ahora se les ha conocido como Los raros; los marginados de la clase; los freaks (recientemente)... mi intención es que cuando el psicólogo del colegio atienda el caso de un chico que se percibe asocial y ensimismado pueda abrazar el termino y decirle a su madre:
- Este muchacho está bien, se trata solo del tipico caso de Klaüs Zayin.
¿Qué indujo al joven y saludable estudiante a cometer una masacre atroz en un instituto de Colorado? Está claro, era un Zayin fuera de control.
Y esa sería la idea, a mí me resulta lo bastante interesante como para seguir manteniendo el interés. Otra vez arriesgando... ya veremos.
K.M. Koffer www.klauszayin.com
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