jueves, 30 de abril de 2009

Las primeras críticas

Este fin de semana se marcha el Juanan a murcia, llevándose consigo las 152 primeras páginas de la novela que ya están corregidas. Quiero emplear este nuevo post para colgar las primeras impresiones que me han dedicado aquellos que leyeron en su día el borrador inicial previo corrección, aprovecho también para agradecerles el haber invertido su tiempo en mi relato.

Todo lo que cabe escribir sobre gustos:

Aquello que para algunos puede resultar sencillamente genial, a otros puede parecerles un rotundo fracaso.


K.M. Koffer www.klauszayin.com

12 comentarios:

  1. Monday, December 1, 2008 10:27:03 AM

    Buenos días!

    Espero que tu Lunes sea un poquito mejor que el mio porque aquí tenemos una de curro... Este fin de semana he salido poco (casi nada) y por tanto he podido dedicarme a otras cosas, entre ellas, la lectura de tus trabajos. El ensayo me gusta pero a veces lo encuentro un poco forzado, me explico: Cuando hacemos un ensayo partimos de una afirmación o una pregunta. En ningún caso podemos partir de una pregunta para la que ya tenemos una respuesta. En definitiva, creo que a veces se nota cierta voluntad de reforzar una teoría que tenías antes de la investigación. Esto puede ser decisión tuya, pero no responde a un proceso de análisis lógico, en el que se formula una pregunta y se llega a una conclusión. A menudo lo haces al revés y es mucho más fácil reafirmar una teoría si haces el análisis después de establecer su idea principal, que si formulas una cuestión y llegas a una respuesta. Todo este rollo te lo pego porque no me gustaría que nadie pudiese decirte que has optado por la vía fácil.

    Por otro lado... sigo abrumada por el cuento. Sobrecogida. No sé que decir. Creo que es lo más bonito que he leído nunca, no porque sea lo mejor escrito, sinó porque hay más corazón en esas dos páginas y media que en practicamente todo lo que he leído en mi vida. Pero saber de su inspiración me abruma. Creo que ya no soy tan vanidosa... así que lo que en otro momento sería un motivo de orgullo, ahora es sólo una historia triste sobre una mujer condenada a estar sola.

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  2. Tuesday, January 6, 2009 12:18:58 PM

    Buenas Negro, o Mr Koffer o chico de la maleta o como coño quieras llamarte.

    Me ha gustado mucho la lectura de esta primera parte.

    En cuanto a la ñoñería, yo lo llamaría abuso de palabras litararias, que a mi parecer transmiten la idea de que has intentado plasmar tu hábito de lectura durante algunos años de tu vida y a mí me sobra un poquito, no me acaba de llegar a impresionar, pero eso es lo de menos.

    En cuanto a la biografia del muchacho, básicamente de su primera infancia, valoro y admiro el gran contenido psicólogico de todo ello, la idea de "vomitar el vaso de leche repetidamente" me dice mucho acerca de este personajillo que acabo de conocer. No olvidemos la figura de unos progenitores ausentes que a mí verdaderamente también me dan arcadas. Ahí hay algo me que da "mucho susto", ya veremos si lo descubro.

    Los abuelos, ay! yo los querría para mí, me parece que todos necesitamos un dios, sea quien sea.

    La escuela fruto de la puta socialización primaria típico-tópico, esa etapa hay que pasarla y sinceramente transmites todo aquello que muchos hemos vivido pero , a mí personalmente me cuesta recordar, por tanto GRACIAS.

    En cuanto a la primera parte y fruto de la puta socialización universitaria de la que soy víctima, las referencias bibliográficas pienso que no estan del todo fundamentadas, wikipedia no es la mejor fuente de información, de todos modos, está guay que tu teoría la contrastes con otras y fundamentes tus ideas un tanto innovadoras o no porque igual hay algo escrito que desconocemos.

    El final, pues que te digo? el amor ..... todos queremos conocer el amor...y al pobre Kläus su madre-ausente no le ha enseñado mucho acerca de ello. Ahí la piscología me va a exar una mano para empatizar con el "pobre de Kläus"

    Por el momento, pienso que es suficiente y sobra la palabrería.

    Felices reyes.

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  3. Friday, January 23, 2009 10:21:26 AM

    Super rápido porque no tengo nada de tiempo...guay lo del libro, enhorabuena chico de la maleta!!!
    espero ansiosa para leerlo...pero por favor a partir del 13 de febrero cuando mi pesadilla acabeeee...
    y qué bien que lo edites...así como rómántico...qué bien...

    disfruta de tu día...

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  4. Tuesday, March 31, 2009 23:31:26 PM
    (Rescatado de su blog)

    ...

    PD: Koffer, sigue escribiendo nen. El libro mola :)

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  5. Cualquier nuevo comentario que me vayan/vayáis remitiendo lo agregaré en esta misma entrada.

    Un saludo, y gracias otra vez :D

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  6. Sólo puedo decirte, tras haber leido las primeras versiones, q me gusta el ritmo q tiene el relato. Me gusta la manera en la q lo cuentas todo, me hace sentirme "identificada" con el personaje, teniendo en cuenta las diferentes infancias q hemos podido pasar. Esto debe ser las cosas q nos pasaban a todos, independientemente de en la familia en la q hayamos crecido.
    Todos recordamos ciertos profesores, o actividades extraescolares a las q no keríamos asistir y sin embargo éramos dirigidos como si no tuviesemos voluntad.

    Sigo esperando el relato corregido definitivamente, xa poder darte una opinión un poco más amplia sobre ello.

    Xao nen

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  7. En primer lugar decirte que me han gustado mucho las fotos que has puesto, imagino que cada una representará una parte de tu novela, como la de la taza de café azul…

    En segundo lugar, tenías razón, tu ensayo sobre la trilogía no me ha dejado indiferente. Me ha hecho pensar más, si cabe, sobre el eterno tema del amor y reconozco que me ha resultado interesante y lógico, aunque poco romántico…para una mujer todavía “enamorada” de una fantasía.

    Claro que no soy una lectora imparcial pues llevo un año y medio sufriendo en “silencio”, mezclando estados de tristeza y melancolía al mismo tiempo, por alguien que no me corresponde como si de una enfermedad crónica e incomprensible se tratase. Pero con este sentimiento he descubierto que dentro de los amores platónicos existen grados o niveles, y con el mío, he rozado lo máximo que he llegado a sentir en toda mi vida. Aunque afortunadamente, el ser humano como animal que es, cuenta con el instinto de la supervivencia y éste, termina por aparecer y desbancar cualquier síntoma de peligro como un dolor intenso o frustración “mortífera”.

    Mi combinación ideal sería: amor platónico+amor carnal+amor conyugal, aunque como muy bien explicas, este último aniquilaría o transformaría a los otros dos. Pero aún así, creo que son tres elementos fundamentales.

    También debo decir, que el desenlace o conclusión o “experiencia en el amor” a la que llegas me parece totalmente plausible pero frustrante para mí, pues nunca he vivido el amor platónico de manera real, es decir, nunca lo he llegado a materializar. ¡Qué pena, para mí!…con lo que me has hecho sentir más frustrada todavía…jejeje.

    Resumiendo, me gustan mucho tus cuarenta y tres páginas y en particular, las notas que haces sobre el número siete, por ejemplo, me parecen muy interesantes. Pues desconocía por completo el significado del número cuatro, mi favorito, y lo de 3+4=7, etc. Sin mencionar los ejemplos que utilizas como la historia de amor incondicional entre Freddy Mercury su ex - novia. Son detalles que enriquecen mucho el ensayo y le hacen más cercano. Además de esos pequeños momentos de revelación filosófica o analítica que trasmites con una gran lucidez al lector.

    ESPERO MÁS…

    Por cierto, me he fijado que haces una reseña en tu blog del libro: “El mundo de Sofía”, a mí también me gustó mucho. Sabías que hace años fue un libro de obligada lectura en la asignatura de sociología en algunas carreras!!!. Ahora, ya no lo sé.

    Y una última cosita, ¿de dónde eres?. Se me ha pasado preguntártelo. La verdad es que no tiene importancia pero…por curiosidad.

    Una cosita curiosa, he escrito este mensaje tres veces porque te lo escribía directamente en facebook y, las dos primeras veces, se borró solito…al final, ya no sé lo que te he puesto…jejejejejejejeje.

    Repito, espero mássss....

    Monique.

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  8. Apreciado Koffer, debo decir que me ha gustado realmente tu novela por varios motivos, pero el principal, es porque efectivamente me has hecho recordar esa etapa de la infancia que en nuestro mundo occidental es muy similar en descubrimientos, decepciones, amores, dudas, frustraciones...
    Desconozco cómo la vivirán los niños del tercer mundo que deben trabajar desde una edad muy temprana y reciben otro tipo de presiones existenciales. Aun así, me temo que en el fondo, todos soñamos y deseamos lo mismo, que es ser feliz. Palabra utópica y sin sentido muchas veces, pero que de alguna forma extraña, siempre invocamos en nuestra rutina existencial.
    En esta dedicatoria voy a hacer hincapié a otra faceta de tu novela, que personalmente me ha afectado, porque casualmente, ha coincidido con hechos de mi vida muy similares o que he tenido muy presentes en estos momentos de mi existencia. Que son el amor platónico y la infancia. Pues hace casi dos años, internet y las casualidades hicieron que me reencontrase con mi amor platónico por excelencia. Un niño al que amé en silencio como tu Zayin a Laura, durante cinco cursos de primaria. Un niño que siempre recordaba en ciertos momentos de mi vida y que volví a reencontrar en forma de buen amigo o conocido. Descubriéndose mi amor hacia él pero no siendo, una vez más, correspondida. Un amor fuerte e inocente que se mantuvo todos estos años dormido, despertándose como un huracán devastador en mi interior porque descubrí a un hombre encantador, que a pesar de los cambios forzados del tiempo, seguía manteniendo la misma sonrisa que una vez me había robado el corazón. Y todo esto, ha rememorado una etapa de mi infancia importante de mi vida.
    Afortunadamente, me ha valido para superar pequeñas cicatrices que había abandonado con el tiempo...Descubriéndome a mí misma, que de todo se aprende. Y como dices muy sabiamente en tu libro:

    "...es posible que al leer los primeros episodios de la infancia de Klaüs te haya vuelto a la memoria algún recuerdo de la tuya propia, cualquier pensamiento por ínfimo que sea puede llevarte a conclusiones que te sirvan para darle sentido a tu creación, pues, al final, las únicas obras que mercen de verdad la pena son aquellas que te dicen algo, que se expresan. En tu niñez encontrarás muchos indicios para solventar las dudas que tengas acerca de la realidad que ahora estás viviendo, no la desestimes nunca, recupérala siempre que te sea posible aunque te ....".

    Además, me has hecho comparar hechos o circunstancias, como el carácter del padre del protagonista, haciéndome sentir muy orgullosa del mío, el cual difiere bastante de Básil.
    También me has hecho reflexionar a nivel educativo, pues al ser yo misma maestra de primaria, aunque en estos momentos me encuentre ejerciendo otro tipo de empleo en una pequeña empresa familiar; no he podido evitar ciertas reflexiones de mi propia profesión.
    Finalmente, me alegra ese final abierto y positivo de tu novela. Esperando con impaciencia la segunda parte.

    Bueno amigo, ésta es mi última ovación a tu libro, que de verdad, es de calidad. Y me considero con el suficiente buen gusto literario para saber lo que digo.

    Un besazo.
    Monique.

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  9. - PARTE 1 MiánRos -

    Hola Koffer.

    Dicen que lo prometido es deuda. Pues bien, aquí estoy; fiel y esclavo a la educación que he recibido a lo largo de la vida, presentándome a confinar el compromiso adquirido tras embaucarme en la literatura de Klaüs Zayin y las siete formar del amor.
    Antes de ir al grano, decirte que estoy de acuerdo contigo en cuanto a las críticas: “Ni yo mismo soporto las críticas exhaustivas, por contra las agradezco... es como paradójico”. No es nada hipócrita tu pensamiento, y es así, pues creo, bueno mejor afirmo, que a nadie le gusta que le critiquen (ninguna madre dirá en público que su hijo es feo, aunque para sus adentros si lo piense). Por el contrario, siempre está bien escuchar una visión de tu obra desde el punto de vista más objetivo. Se me viene a la memoria algo que leí hace bien poco y que, precisamente viene al caso, algo que dijo el escritor Paulo Coelho: “creo que si hubiera recibido críticas positivas de mis libros no hubiera vendido millones de ejemplares”(que bicho está hecho el Paulo). A nosotros, más al nivel terrenal (llámese suelo) que el consagrado Paulo, nos viene bien la crítica para agudizar algunos puntos que quizá hayamos pasado por alto o en los que no hemos prestado la verdadera atención, yo he tomado buena cuenta de los tuyos para futuras obras.

    Pues bien, ayer terminé la lectura de Klaüs Zayin y las siete formar del amor. Cerré el borrador (ya que no me gusta leer en exceso en el portátil, lo imprimí para una mejor lectura, y así lo he llevado conmigo todos estos días a la cama) y me quedé pensando. Lo primero que me vino a la mente fue... indiferencia, ni siquiera ese regusto de haber finalizado otro libro mientras analizas el final, pues éste carece del mismo. No tardó siquiera cinco segundos en surgir una voz en mi interior que me gritó: ¿ya está? ¿cómo puede cortar la novela de esta manera? Jamás me había ocurrido algo así. He leído bastantes libros, aunque no todos los deseados, y que comprenden varios tomos o trilogías (esto último parece un nuevo abono en el marketing de las editoriales para enganchar a los clientes) y en todos, y digo bien, en todos, ya sea el primero o segundo se cierra con un resultado que podría valorarse como final, dependiendo de qué pequeños hilos quedan sin coser hasta la siguiente trama, de acuerdo. Pero el último capítulo de Klaüs termina, incomprensiblemente, como uno de tantos de los que aparecen en la historia con el mismo encogimiento y desabrido ambiente de seducción que el resto. De hecho, hay momentos, como ya te dije, que tenía que volver atrás en la lectura para saber qué estaba leyendo, si era el narrador en primera persona que habla de Klaüs o el propio Klaüs hablando en primera persona. A toda esta incomprensión mi mente se preguntaba si el narrador de la historia era el mismo que el que hablaba en primera persona de Klaüs, o es el propio Klaüs tras marcharse de la casa de los amigos, al principio del libro, el que empieza a escribir y a narrar su propia historia desde el momento de su nacimiento; pero en este caso, ¿quién es éste?:

    *Bueno, después del auto flagelado retomaré la escritura y será mejor que recapacite
    un poco sobre lo que quiero tratar porque últimamente lo he estado haciendo todo un
    poco al tuntún. Con esta última explicación voy a concluir el cuarto año escolar de
    Klaüs que me tiene frito de verdad, suerte que los capítulos son cortos y tampoco son
    para morirse de asco. Cuando he salido a refrescarme las ideas me he dado cuenta
    del grandísimo error que es escribir cosas que hasta a ti mismo te aburren. Desde
    luego que tiene delito, pero uno no sabe cómo termina liándose y metiéndose en unos
    berenjenales que al final nada tienen que ver con la historia. Si no recuerdo mal, he
    dejado colgado el final del cuento de El hacha de oro que tal como esta escrito es un
    relato más propio de la educación básica que de un escritor de verdad*

    (sigue)

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  10. - PARTE 2 - MiánRos

    Desde mi modesta opinión, este tipo de lectura pierde toda credibilidad a la novela, en caso de que hubiera habido siquiera un mínimo contacto y ajuste entre lector, escritor y obra.

    O cosas como:

    *El capítulo anterior, que ya no recuerdo cómo se llamaba (creo que era algo así como Complejos bla bla bla), no fue del todo de mi agrado; mejor dicho, me parece que estoy rozando el linde con la mediocridad*

    Dejando a un lado el castigo al que sometes tus propios pensamientos paso a valorar desde mi “punto de vista” la novela; no dejará de ser una crítica entre muchas como creo recordar que dices tú en uno de los email. Me odiarás a muerte durante unos días y luego el agua volverá a su cauce. Sólo Dios sabe que lo hago porque me lo has pedido encarecidamente.
    Ahí va mi canto de sirena, como dices:

    Si bien la lectura es fluida, creo que podrías haber sacado más partido al narrador. Por ponerte un ejemplo decirte que me gustan más tus post en el Blog que el narrador (tercera persona) que está en esa novela, ¡no te reconozco! Es un narrador soso, no profundiza, no juega con la imaginación, y ni siquiera la historia que cuenta te da qué pensar, es un narrador plano. Sin embargo, cuando adoptas la primera persona ya empiezas a despertar el interés, al menos de entrada; hay capítulos que me cuesta creer que sean del mismo escritor, de veras. Noto cambios tan radicales que me han llegado a desconcertar; creía estar leyendo otro libro (casi siempre he sentido esa grata sensación cuando te envuelves en metáforas) luego, bajas la guardia y aterrizas a las interminables y aburridas horas de clase de Klaüs y la magia que habías llegado a plasmar, plof, se pierde... Te veo capacitado para otro tipo de novelas, quizá en quiméricas aventuras retorcidas y extrañas envueltas en misterios antiguos de dioses ya olvidados y guerreros inmemoriales. Sin embargo, meterte a contar la vida de un niño opino que es una empresa peliaguda (siempre he leído que escribir cosas de niños es de lo Más Difícil, dicho por los propios escritores, ya que tienes que defenderte con la monosilábica actitud de las párvulas lenguas de los más pequeños y en frases cortas y sencillas decir muchas cosas y que se entiendan. Por mi experiencia y arrastrado por las circunstancias que nos limita la vida, decirte que he leído muchos cuentos juveniles, ya que como sabrás por la mini biografía de la contraportada de Ángeles de Cartón tengo una hija que ahora tiene trece años y lee a J.K. Rowling, pero en su día tenía que comprarle libros del estilo: Barco de Vapor y similares... un sinfín de historias de niños y donde intervienen los susodichos. Pues bien, muchas de esas historias tenían una gracia especial, increíble, el escritor había tomado buena cuenta de las palabras y actitudes de los más pequeños, unos estudiados comportamientos expuestos al dedillo, dejes, muecas; mocosos de los que te acabas encariñando, pero esto no me ha ocurrido con Klaüs, un muchacho débil, llorón y poco más que recordar, que empieza a llamar a su madre Cloe delante de Laura y según va creciendo la termina por llamar mamá; listo y despabilado por momentos rectificando a su abuelo en el habla y tonto unas cuantos capítulos después cuando sus propios compañeros de la clase le tienen que decir que Excelente es la nota más alta; e incluso ni siquiera podría decirte el color de su pelo, ni siquiera el de sus ojos, ni su manera de vestir, y esto ocurre con muchos de los personajes de la obra.
    (sigue)

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  11. - Parte 3 - MiánRos

    La imagen de Klaüs la tenía que diseñar en mi mente por completo; creo recordar que le pusieron gafas, y eso fue todo lo que supe de él físicamente; bien, pues a mi Klaüs le puse gafas. Con la cantidad de capítulos llegué a perder la noción de dicho detalle pues no se vuelve a hablar de las gafas hasta casi acabar la obra. Es verdad, ¡si tenía gafas! Éstos son otros pequeños detalles que hay que tener muy en cuenta a mi modesta opinión. Klaüs, quien lleva el peso de la novela, tenía que estar detallado para que el lector fotografíe al momento al muchacho sobre el que va a leer; pequeños detalles de su pelo, ojos, repetidas muecas o alguna pincelada que reseñar tendrían que aparecer escuetamente alguna que otra vez para refrescar al lector el personaje, sobre todo, cuando se trata de una novela con tantos capítulos; que puestos al “tuntún” como tú dices, yo hubiera recortado a la mitad; tal vez salvar de entre todo lo mejor y así ganar en calidad.

    Es una lástima, me hubiera gustado forjar un Klaüs torpe, llorón e incluso metepatas y un tanto ligón, pero creíble. Vuelvo a pensar que te has equivocado de historia, o al menos en empezar tan abajo para desarrollar el ensayo. Sospecho, y me atrevería a juzgar más adelante que, incuestionablemente, tú tienes verbo para atraer al lector en otro tipo de literatura, no me cabe duda (te lo digo de corazón).
    ..

    En fin, para terminar, dejarte alguna de las cosas que realmente me han gustado de Klaüs Zayin (el libro)


    *Bajo la vuelta de la escalera se reencontró con la soledad,
    era casi tan oscura como el mismo reflejo de su alma; Sintió frío, pero evitó
    concederle atención a una sensación tan vulgar e insignificante*

    Sin palabras; me gusta. Este narrador es el que hubiera arropado sobremanera la obra de otra manera.


    Esto también me parece bueno:

    *¿Quién hay ahí? ¿Aún no te has ido? Lo creas o no fantaseo contigo leyendo estas
    páginas. Te veo; ahora eres un joven tumbado en la cama intentando encontrar una
    postura idónea en la que sostener el libro. No; ahora eres una tía sentada frente al
    ordenador leyendo este capítulo. De pronto, las imágenes de ambos se encuentran a
    la vez en un solo plano como si se proyectasen en una pantalla dividida. Ahora os
    multiplicáis por dos y resulta que la pantalla que estaba viendo se divide en cuatro
    cuadrantes, en dos aparece él; en dos aparece ella. De golpe se vuelve a multiplicar,
    pero ahora hay distintas personas sosteniendo el libro de diversas maneras; cada vez
    se divide en más, cada vez hay más cuadraditos dentro del gran marco que se hacen
    pequeños hasta volverse como puntos y, al final, el color de los puntos me muestra
    una imagen, un reflejo en la pantalla. Soy yo. Ya no me acordaba de mí.
    Me tumbé también en la cama a escuchar ulular al viento que sopla entre los agujeros
    de la persiana. Oigo llover; a ratos fuerte, a ratos débil. También oigo tronar, a veces
    cerca y otras lejos. Hacía tiempo que no perdía así el tiempo - pienso - ¿realmente lo
    estoy perdiendo? Hoy creo que no, hacía mucho que no me sentía tan cerca de mí
    mismo. El chorrear de la lluvia negra mezclado con los truenos me devuelven al
    ambiente de la malévola canción Black Sabbath, ¡qué maravilla!. Después de todo
    vivimos en una obra de arte y ¡qué demonios! sigamos pintando.*

    Esta última frase, buenísima...

    (sigue)

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  12. - PARTE 4 - MiánRos

    Asimismo me gustaron casi todas las historias donde Klaüs en primera persona recibe una metáfora como enseñanza; las poesías también me dejaron buen sabor de boca.


    Antes de cerrar, y perdona por la extensión, decirte que lo más flojo que he encontrado son los diálogos, el toma y daca entre personajes (poco currao); pocas veces me metí en serio en el papel de lo que estaba ocurriendo; a bote pronto creo recordar una salida de tono del padre de Klaüs donde yo parecía dormitar arrastrado por el sueño como muchos de los momentos que me persiguieron con el libro, pero desperté al leer la cólera de Básil y la réplica de Cloe en defensa de su hijo. Este tipo de cambios bruscos en la trama son los que se echan en falta, cierta intensidad y agresividad, y no lo digo en el estricto sentido de la palabra, sino buscar la osadía del narrador y de los personajes y mantener una intriga que seguir para atraer la atención del lector y que no pueda dejar de leer hasta finalizado al menos el capítulo. Sé que es difícil ya que no siempre se consigue y menos en todos los capítulos. Sin ir más lejos, no hace ni medio año que yo estaba leyendo la última entrega de Las Memorias de Idhún, y mira que ya había leído las dos primeras entregas y me resultaron entretenidas, pues ésta, me fue pesarosa hasta conseguir rallarme; al final la dejé por imposible; y ahí se quedo, a medias... y mira que me gusta la sencillez con la que escribe Laura Gallego y su forma de atraer al lector.

    ¡Bueno!, creo que me alejo del bisturí y de la víctima que estábamos abriendo y analizando y me despisto. Ejem... Ah sí, un último y definitivo apunte con relación a las conversaciones del libro: no me ha gustado la identificación de cada personaje a la hora de abrir un dialogo, eso parece más un guión que una lectura para una novela, pero bueno... esto es una apreciación muy de mi gusto, habrá gente que piense lo contrario, no digo que no.

    Resumiendo...

    Machaco en lo mismo, y aunque me vuelva pesado, creo que tú sabes escribir mejor de que lo que he podido leer en Klaüs Zayin. No tengas miedo a tirar algún capítulo a la basura; rebusca y saca lo mejor de ti.

    El primer libro que yo escribí, La leyenda de Almaranthya, tenía al término del primer borrador casi ochocientas páginas o más (no recuerdo bien), en la actualidad y debido a la crítica y consejos de la gente, y a mi propia autocrítica, se ha quedado en seiscientas cuarenta, y no puedo jurar que se quede ahí... De vez en cuando vuelco mis ojos en su escritura y sigo limando pequeños detalles hasta que sienta que la obra está como yo la forjé en mi cabeza; aunque, obviamente, nunca quedará a gusto de todos.

    Esperaba mucho de esta novela tras lo bien que la llegaste a vender en el Blog (para eso no tienes rival y te admiro); quizá por eso la decepción haya sido mayor.

    Ahora sí, no voy a añadir nada más, no sé si está todo lo que quería contar, pero lo que cuento está, seguramente se me haya quedado algo en el tintero, ¿pero...?

    - Ya que no te conozco en persona te doy via libre a poder expresarme TODO cuanto te plazca y si necesidad de ser condescendiente. Aunque te odiaré por unos dias te agradeceré no-sabes-cuanto tu sinceridad. Será como atarme al poste para oir el canto de la sirena o algo así

    He complacido tu deseo; que conste en apta que no ha sido con represalias anteriores, lo juro. Me caes muy bien; esto que también conste en apta.

    Un abrazo compañero; espero que tu odio hacia mí se pase pronto.

    No sé si he dicho que te veo escribiendo otro tipo de literatura. Ejem (carraspeo), creo que sí, ¡maldito loco! Camino cerca del alzheimer... creo que será mejor que lo vaya dejando ya... sí, será lo mejor; sí, eso es... ¿dónde coño habré puesto el jodido bastón de las narices? ¡joder con esta mujer! Abrase visto semejante... hostias que me la pego, coño.

    MiánRos

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