miércoles, 29 de abril de 2009

El mundo de Sofía... y de Klaüs Zayin

Cierto día al regresar a casa Sofía encuentra una nota en su buzón.
-¿Quién eres? rezaba. La pregunta causa un vuelco en el corazón de Sofía. Pronto se da cuenta de lo difícil que le resulta responder a aquellas dos palabras capaces de generar otras preguntas a cual más complicadas.

El Mundo de Sofía, el célebre relato de Jostein Gaarder, fue sin lugar a dudas la primera de mis lecturas provechosas; anteriormente acostumbraba a consumir novelas de Stephen King en las sólo de vez en cuando podía encontrar sutiles atisbos de reflexiones existenciales.
Ya desde el primer capítulo se vislumbra una trama de misterio que envolverá la historia y de la que presumiblemente no hallaremos respuesta hasta llegar al final de la misma. Cuando leí El mundo de Sofía tenía veintitrés años, en este caso fue una recomendación directa la que se encargó de alimentar mi curiosidad, el libro no me lo prestaron, fui a una tienda y lo compré, motivado mayormente por las conversaciones acerca de su atractivo contenido.

La historia se puede sintetizar de manera muy escueta: una joven de quince años que se llama Sofía Amudsen comienza a recibir cartas de un enigmático filósofo mediante las cuales será aleccionada con clases de filosofía. La identidad del profesor Alberto Knox (el filósofo) no se descubrirá hasta prácticamente el final de la novela, pero su misterio es sólo el pretexto que nos ayuda a involucrarnos en la obra, cuya finalidad es presentarnos de una forma asequible y amena la evolución de la filosofía desde sus orígenes.

Recuerdo que tardé unos cuantos meses en terminar de leer el libro; otros que hubiese leído antes no solían durarme más de una o dos semanas entre las manos. El mundo de Sofía fue el primer relato que consiguió despertar en mí verdadero interés por lo que estaba leyendo; el caso es que en su día me advirtieron de que el final era bastante flojo o incluso que todo en conjunto era un tostón. Envidié a aquellos a los que les habían obligado a leerlo en la escuela, a mi parecer había tardado demasiado en descubrirlo. Cuando terminé con la lectura me di cuenta de que podría incluir la novela en la categoría de los libros que volvería a leer una segunda vez en la vida, y algún día, cuando vuelva a disponer de tiempo para leer algo que no sea Klaüs Zayin y las siete formas del amor, recuperaré El mundo de Sofía y lo volveré a comenzar tan sólo para deleitarme.

Para Klaüs Zayin... me he servido de la estructura que emplea Jostein Gaarder: utilizo un personaje principal en torno al cual gira la trama que soporta a su vez el verdadero contenido. También abarco su manera de presentar los capítulos, que en su gran mayoría son escuetos para que la lectura resulte más fluida. Lo único que he abandonado respecto a su método es el Principal Misterio, puesto que en Trigonometría del amor ya revelo la trayectoria de los acontecimientos; aun así cada uno de los volúmenes incluye su propio final para cerrar un episodio y dar paso al siguiente.

...voy por la página 152.

K.M. Koffer
www.klauszayin.com

1 comentario:

  1. me encanto el libro de el mundo de sofia solo kisiera k me dijeran si alberto es solo un personaje

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