lunes, 27 de abril de 2009

Cómo proceder cuando tu gato se ha meado en tu cama

- Lo primero y más importante es reaccionar con calma, hazte a la idea de que tu gato se meó en tu cama esta vez, ya sabes: tendrás que poner toda la ropa a lavar, llevar el cubrecolchón a la tintorería, ventilar bien la casa y todo eso. Tómatelo con paciencia puesto que al fin y al cabo, salvando lo engorroso del momento, no hay nada de lo sucedido que no se pueda arreglar.

- El siguiente paso es serenar a tu mascota, tu gato/a sabe que ha hecho mal así que se mantendrá agazapado y con las orejas gachas, esperando a que le sueltes un bofetón o como mínimo un berrido amedrentador. Nada más lejos de la realidad puesto que es mucho mejor tratar el asunto por las buenas, demuéstrale que no tiene por qué temer que le caiga una reprimenda atroz, ya sabes: acércale la mano para que la huela, mírale a los ojos mientras le acaricias suavemente la cabeza, háblale despacio empleando un tono conciliador; se trata de que el animal pueda intuir que no corre ningún peligro.

- Ahora que tienes la situación resuelta (el gato está tranquilo y la ropa de la cama en la lavadora/tinte) ya puedes disponerte a poner en práctica el método Solución Final para que tu gato no se mee en tu cama. Sólo necesitarás:


A) Un rollo de cinta americana o en su defecto precinto para empaquetar.
B) Un trozo de red de Nylon o similar, de las que se usan para proteger la barandilla del balcón.
C) Tijeras.

Solución Final para que tu gato no se mee en tu cama:

Preparativos:

· Toma la red de Nylon, la cinta americana y llévalas al aseo.
· Utiliza las tijeras para cortar cuatro trozos de cinta: todos ellos de entre diez y quince centímetros.
· Ahora debes emplear la red: recorta un rectángulo de manera que éste cubra el perímetro de la taza del váter.
· Pega el rectángulo contra uno de los lados de la taza utilizando la cinta adhesiva, coloca dos trozos de cinta en un solo lado a modo de bisagras para que el trozo de red efectue un cerramiento a modo de trampa/ventana.
· Asegúrate de que el rectángulo de red está bien sujeto al inodoro.

Procedimiento a seguir:

· Acércate al animal procurando no levantar sospecha sobre tus verdaderas intenciones, aproxímale la mano para que la huela y cuando le apercibas confiado del todo lo tomas en brazos amistosamente y lo llevas al cuarto de baño.
· Colócate el gato acurrucado sobre tu brazo izquierdo y toma un trozo de cinta adhesiva con la mano derecha; ahora deposita a tu mascota en el inodoro, cuando le hayas soltado tratará de huir así que emplearemos la mano con la que estabamos sosteniéndolo para sujetar la red evitando así que lo consiga.
· Después, pega la cinta adhesiva, sirviéndote de la mano que te queda libre, de manera que la trampa/ventana quede sellada. Si hiciese falta puedes emplear más cinta aislante en el caso de que consideres que la red no está suficientemente bien sujeta y el gato pudiese escapar, en ese caso es buena práctica rodear el perímetro de la taza con el adhesivo.

Tratamiento disuasorio:

· Ponte a mear y riega a tu mascota tal como si se tratase de un geranio. Intenta orinar con normalidad, evitando mirarle directamente a los ojos para que no te relacione como el artífice de tus actos. Tampoco te rias con ensañamiento, él es un gato, pero eso lo puede entender.
· Vacia el contenido de tu vejiga por completo y (si eres varón) sacúdetela, pero ten cuidado de que no caigan gotas al suelo. Ahora debes esperar unos instantes, el gato tiene que ser plenamente consciente de que no hay forma posible de escapar, cuando presumas que se ha cansado de forcejear inútilmente pasa al siguiente punto.
· Limpieza: Tira una vez de la cisterna para evacuar el orín, tras la espera éste olerá a puro ácido. Luego toma el teléfono de la ducha y hazlo servir para limpiar a tu minino antes de que comience a hacerlo por sí mismo. Recuerda que conviene evitar reirse de la situación para que la reprimenda no derive en psicopatología gatuna, piensa que ellos son tan emocionalmente frágiles como nosotros.
· Una vez que el gato esté limpio procede a secarlo con el secador empleando una temperatura adiente. Cuando esté semi seco retira la cinta adhesiva y sécalo con una toalla que sea 100% algodón procurando no utilizar paños de material sintético.

Resolución:

Ahora que ha aprendido la lección sólo nos falta devolver a nuestro animal a su espacio habitual: llévale hasta su caja de arena, llena sus cuencos de comida y agua, acariciale junto al bigote, recítale unos cuantas pamplinerías y listos. Entenderá perfectamente que "todo ha sido por su bien".

Garantías:

Este mismo tratamiento garantiza un 99% de efectividad sobre el resto, su eficacia ha sido probada incluso con seres humanos. No pretendo resultar indiscreto, pero preguntad o buscad en Google cuál es el índice actual de población judía viviendo en Alemania ¿mera casualidad? no, secillamente: ·Solución Final·

De nada, y hasta la próxima.

K.M. Koffer www.klauszayin.com

5 comentarios:

  1. Tio he llorado de risa. Me gustaria por ello que lo hubieses hecho.
    Solución final.
    Lastima que neus te cruje si lo haces.

    ResponderEliminar
  2. Yo soy partidario de la soluccion final 2.0
    Es decir, idem pero cagandole encima a la gata. para que quede claro que es lo que pasa.
    Que contigo no se juega

    Que cuando te tires un peo la gata salga escopeteada por el miedo.

    Gata cusa. Muere puta

    ResponderEliminar
  3. Jajaja ¿Es que no aprendiste nada con lo de Nuremberg? Recuerda: no se debe gasear ni a los judios ni a los gatos, sólo que las leyes no dicen nada sobre micciones. Aprende de los americanos, en guantanamo lo hacían y no fueron condenados por la ONU alegando "crímenes contra la humanidad".

    ResponderEliminar
  4. http://www.youtube.com/watch?v=2x8yn4Jn-Yc

    ResponderEliminar