lunes, 13 de julio de 2009

¿Ahora eres supersticioso sr. Koffer?

No me jodas Vicentín, verás: no lo he sacado de ningún sitio; no se lo he oído decir a ninguna pitonisa loba ni futurólogo de tres al cuarto, tampoco he creído nunca en eso que llaman horroróscopo... sencillamente me guío por lo que me sugieren las últimas experiencias. Entiendo que no sólo se presta a confusión sino que además es el reflejo de una gran chorrada pero resulta que, por lo que he podido observar, cuando me pita el oído derecho me suceden cosas malas; me pasan cosas buenas cuando me pita el izquierdo.

- Te has vuelto loco... o tanto libro te ha dejado gilipollas.

Pensad lo que queráis, comprendo que suena estúpido a la par que increible; supongo que dentro de unos meses, cuando consiga comprobar que las casualidades dejan de coincidir con los zumbidos auditivos, todo esto habrá pasado a la historia. El caso es que no hace tanto que le presto atención a estas señales, dejadme que os lo explique y luego juzgáis ¿ok? No seáis demasiado crueles, al fin y al cabo sólo soy un don nadie que casi no tiene estudios porque hizo FP.

La primera vez que me pitó el oído sin motivo aparente fue el del lado derecho. Sucedió un lunes por la tarde a eso de las cuatro, poco después de comer, y el zumbido me pareció atípico, es decir, en alguna otra ocasión me había zumbado igual pero era debido a consequencias lógicas (por bajar una montaña, tener otitis, hablar con el Antonio en una discoteca o meter el bastoncillo de algodón demasiado al fondo). Total que ese mismo lunes fue cuando al llegar a casa me di cuenta de que nos habían robado ¡Qué cosas!

Evidentemente en un principio no conecté una cosa con la otra, de ninguna manera podían tener nada que ver el que robasen en mi casa con que me pitase el oído... el caso es que cuando estuve declarando en la policía y les comentaba que los hechos debían haber sucedido entre las cuatro y las seis de la tarde recordé el zumbido. Antes ya había escuchado eso que dicen de que “si te pitan los oídos es que están hablando de ti” y claro, entonces me pareció una parida de magnas dimensiones.

Se sucedió la semana con muchos nervios. El jueves iba conduciendo de camino al trabajo cuando me pitó el oido izquierdo – Ojalá eso signifique que vamos a recuperar nuestras cosas – pensé. Me reí por la conclusión tan cutre a la que acababa de llegar, entonces aún tenía claro que era irrisorio que un sonido agudo en el timpano viniese a predecir un buen augurio. A las diez me llamó la policía ordenándome abandonar el trabajo para ir a reconocer mis pertenencias, habían pillado a los ladrones y al parecer disponían en comisaría de todo cuanto nos había sido sustraido. No me hizo tanta gracia, entenderéis la razón.

El jueves pasado también me pitó el oído por la tarde y pensé: ¡Mira qué bien! es el izquierdo. Al día siguiente me llamaron de Printcolor para decirme que ya tenían los cincuenta ejemplares disponibles. En la foto podéis ver la caja con los libros, perfectamente precintados, una vez que llegaron a casa. Fue una putada porque no pude aparcar cerca y tuve que caminar varias calles cargando con los tochacos, que pesaban como un fiambre en porciones. Pensé que no sería para tanto pero de camino a mi casa tuve que parar varias veces a descansar los brazos ¡No soy un mierdas! me hubiese gustado ver cómo los llevabas tú, además, estaba lloviendo y, como me había puesto la chaqueta, encima estaba pasando un calor de mil demonios.

El sábado me volvió a pitar el izquierdo; por el momento aún no ha sucedido nada.
¡Coñe! y justamente ahora me pita el derecho... ¿Están tratando de volverme loco o qué?

¡Insisto en que no soy supersticioso! He escrito todo este rollo porque me ha parecido digno de argumentar, supongo que en estos temas cada cual tiene algo que decir. A los hechos me remito.

K.M. Chaval-más-raro-Koffer www.klauszayin.com

5 comentarios:

  1. Resulta, sino interesante, graciosamente curioso, lo que le ocurre a usted sr. Koffer. Pero lo más curioso de todo es que, sorprendentemente, resulte a estas alturas de la vida, con la que está cayendo, ya que uno no puede abarcar y estar pendiente de cuanto le rodea como para advertir si estamos siendo sacudidos por momentos o situaciones que otros llamaron en épocas antiguas, mal de ojo o superstición. Tal vez, eso de los pitidos en los oídos se trate de señales o códigos que solamente los más perceptibles son capaces de ver y sobre todo describir y, en consecuencia, darle un sentido entre los que le incluyo admirablemente a usted. Sin embargo y no obstante, para otros esos guiones del azahar que no dejan de ser consecuencias que se nos presentan y cruzan al paso y sin previo aviso, pueden resultar un juego de distracción sin más, simplemente para tener el instinto ocupado o en su variante afilado por lo que pudiera pasar, aunque ciertas personas no encuentren la finalidad ni la respuesta de lo que les está ocurriendo verdaderamente y, aún menos que estén padeciendo una fase de mala suerte, influenciada o derivada por alguna situación que ellos mismos han pasado o acondicionado. Si bien, y dejando ambos casos, si nos centramos en un tercero, perfilando el lado cuerdo de uno mismo, no hay que tomarse las situaciones atípicas con recelo a la espera de una respuesta que pueda llegar externamente a darnos qué pensar, o en su detrimento creernos que tal cuestión sirve anímicamente para reconfortar nuestro entorno por lo que haya ocurrido con anterioridad. Y, mucho menos, una vez oído los pitidos (en el caso que nos atañe) estar esperando que suceda algo, ya sea para bien o mal; el resultado siempre vendrá de una forma u otra, irrefutablemente; es obvio. Cuantas veces me he dado en el hueso de la risa (codo) y me han dicho: “no te rasques, eso es que te va a tocar la lotería” En fin, sigo pobre y además de que es una enfermedad que suele perdurar, siento haber perdido el consuelo de rascarme cuando me ha dolido seriamente el brazo...
    Bueno, cambiando de tema y, abordando la situación tal y como llega en estos momentos de crisis que vivimos; te tomo la palabra de conseguir un Zayin vía descarga. No sabes la curiosidad que ha despertado ese libro en mi subconsciente. De alguna manera podré ser un critico perfecto de tu obra como tú lo serás de la mía, lejos de los lazos familiares y conocidos que nos estimulan, con todo el afecto del mundo, lo que realmente queremos oír. Por cierto, ¿qué tal la acogida, entre el círculo de los tuyos, de ese esperado Zayin?
    Ahora sí que me voy... Pues nada, antes de cortar, te vuelvo a brindar la oportunidad de pasarte “Angeles de cartón” formato pdf. Si aún después del ofrecimiento estuvieras interesado en comprarlo, vaya desde ahora el Gracias, y el eternamente agradecido del autor...
    Un cómodo saludo desde este oscuro teclado...
    Se me olvidaba. En el concurso microrrelatos no hemos tenido suerte. Creo que ha habido un pinto pinto..., no sé por qué me da... Puedes pasarte por el Blog de Bubok, allí están los nombres de los tres ganadores y sus relatos. Personalmente, me gustaron otros que ahí no aparecen. Es más, quitando uno de los relatos, los otros dos no me gustan. El otro... pichá....
    MiánRos

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  2. Eh Mián, estoy decidido a comprar tu libro en Bubok, no me lo agradezcas a mí porque al fin y al cabo eres tú quien lo ha escrito.

    - La próxima vez que hagan un concurso de microrelatos procuraré enviar un microrelato y no una poesía. Si es que tengo delito.

    -Sobre la acogida del Zayin, el libro tiene la suerte de contar con el ensayo "Trigonometría del amor" que suele despertar curiosidad en quien lo hojea; luego está el tema misterioso que le he dado al asunto, si una cosa he aprendido es que el misterio lleva a las personas como mariposas hacia la luz. Eso, más un tema sugerente y arriesgado, pues es lo que ayuda en su difusión. Además el contenido es bueno, yo mismo he leído mi novela y debo decir que está bastante bien XD.

    Si llegas a leerla espero que te guste.

    - Aún es hoy que mi familia no sabe nada al respecto. Es un pequeño secreto que comparto sólo con unos cuantos. Ahora también contigo.

    Me alegro mucho de poder leer tus comentarios, gracias otra vez.

    ¡Un saludo!

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  3. Pensaba que la noche anterior sería una buena noche. Hacía poco calor, y el poco viento que jugaba con toda piel ayudaría a mi deseo a cometer el propósito que había merodeado dentro de mí. Hacerme con el Zayin deseado iba a ser, coser y cantar. Sin embargo, joder, cuando me escabullí entre la espesura que me brindaba la oscuridad... había perdido el hilo y la voz ¿pero cuándo? Nunca imaginé este resultado.
    Hacerse con un Zayin iba a resultar más difícil de lo esperado, que digo hacerse, ni siquiera se consumó el acto de inicio de descarga ¡Dios mío! Cómo puede la bestia Megaupload llevarte en un bucle infinito adelante y atrás. Pincha aquí, pincha aquí... después de pinchar y hacer cuanto debía para descargar dos míseras megas... me lleva devuelta al principio... Puaff... me rindo. Mis rodillas se estrellan en el piso al tiempo que mi abatimiento se hunde en el más incontrolable y estúpido sollozo que desgarra mi alma... sr. Koffer... sr. Koffer ─la profundidad se lleva mi lamento─ ¿Estás ahí... sr. Koffer? ─el pitido que emite la máquina se hace agudo y continuado; sólo un hilo de voz se distingue paralelamente─: Si hay alguien que pueda ayudarme y suministrarme la vacuna, vía mail... vaya mi piadoso agradecimiento antes de que se pierda también.

    Gracias Radiantes y Anteladas, de todo Corazón.
    Espero que Ángeles de cartón te haga ver la vida de forma diferente. Al menos espero que pases tan buenos momentos como lo hice yo, mientras escribía.

    Vaya de antemano un chispazo de Ángeles.

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    La mujer parece cansada, y quizá lo esté. Sin embargo intenta no volver a huir de las primeras líneas del texto, sin atreverse a más.
    Sólo un pestañeo acompaña la profunda inhalación donde dosifica el poco aire no afectado que aún perdura en la habitación, al tiempo que, posiblemente, su conciencia desmenuce un último recuerdo ya vivido, insensible, ojeando por el rabillo del ojo el descolorido gris del cielo que tapiza la ventana. Tal vez no sea ésta la razón que retiene su yo más íntimo la que le produce esa sensación de nostalgia, sino que medite sobre las primeras líneas del texto que acaba de leer y que le han llegado al corazón. Sea como fuere, se aleja del pliegue del cielo y vuelve al cuaderno y a esos primeros párrafos que ha llegado a memorizar, y como es lógico, no le hace falta volver a repetir para proseguir la lectura, aunque esta vez se compromete para sí a no parar. Y lee... pero, inconscientemente, lo vuelve a hacer desde el principio.

    *****

    Ha empezado a llover. Fiel a mis costumbres y a la tristeza que me abriga en estos días de media luz, me he puesto a escribir.

    Era de esperar, todo mi engranaje ha arrancado, y como fruto, las líneas de mi compañero BIC aparecen sin pereza. Es una danza de pasos azulencos que surge como de un sueño y se alinea hermanada al papel frente a mis ojos. Son trazos elocuentes, sencillos y sinceros, y esculpen con la misma facilidad que respiro lo que guarda mi alma; espero al menos durar lo suficiente para darle un final digno a esta complejidad de formas que llamamos escritura.

    *****

    Por un segundo la emoción la supera y deja de leer. Se ha vuelto a fallar a sí misma, y lo sabe. Todo está demasiado reciente, y también lo sabe; y a pesar de que quiere ser fuerte, está a punto de cerrar el cuaderno y posponerlo, que no a olvidarlo. Sin embargo es prudente, pues sabe que todavía no está preparada para dominar sus sentimientos de lo que pueda llegar a leer; pero eso... también lo sabe.

    No obstante, observa el texto y cree verle: escribiendo aquellas líneas en el rincón junto a la ventana, o sentado en la cama, acurrucado y sin hacer ruido; nunca lo hizo. Cinco segundos de reflexión donde toma la determinación que le falta, y sus ojos femeninos, tan cerca de la conmoción como lejos de la alegría, caen sobre lo escrito y se obliga a no parar... esta vez cree que no lo hará...

    Y con una necesidad palpitante, continúa leyendo...

    MiánRos


    lomat40@wanadoo.es

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  4. Ja ja ja... Descuida, enseguida te lo mando por email XD. Debes saber que en el area de descarga, junto con los botones PDF y DOC, existe un botón que indica: INFO en el que explico cómo hay que hacerlo para descargar el archivo si uno no se mueve con demasiada soltura en Megaupload.

    Ya he pedido Ángeles de cartón ^^

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  5. Gracias por ambas cosas, sr. Koffer.

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