miércoles, 15 de julio de 2009

Cómo salvar una situación verdaderamente embarazosa

Dedicado a Antonio Constán quien fue el primero en comprarme un libro con dinero de verdad.

Vaya, vaya... veo que lo han vuelto a hacer. Una vez más pecaste al ser tan confiado ¿A quién se le ocurre no comprobarlo antes de comenzar? y no me vengas con lo de la ley de Murphy (ver Ley de mierda para los perdedores) porque sabes que aquí el único culpable eres tú por no haber escarmentado aún. Veamos en qué situación te encuentras y busquemos una solución a tu infausto problema.

En esta ocasión tenías prisa, pero no te servirá de excusa porque ahora ya lo has hecho. A media mañana llegó la hora de sacar la leña al patio; siempre he pensado que la expresión “ir al baño” no resulta demasiado coherente puesto que cuando uno la refiere no implica que vaya a bañarse o a ducharse sino que trata de aclararnos con sutileza que efectivamente está asomando el topo y se dispone a:

Despedirse del conguito; lanzar la bomba H; soltar el vagón de carga; devolver al mar la patera; marinar la albóndiga; depositar el muerto en la caja; evacuar los prisioneros; hacer un estucado nigeriano; plantar una encina; liberar a Willy; hundir la flota; expulsar la lanzadera o mandar un paquete postal.


¡Qué mala suerte la tuya! Ahora que habías conseguido dejar el caballo en el abrevadero resulta que vas a echar mano del papel higiénico y te quedas tan solo con un pequeño trozo. Alguien que llegó antes que tú ha terminado el rollo y no ha tenido la decencia de cambiarlo ¡Pequeños cabrones! ¿y ahora qué? ¿eh? Miras sobre la cisterna pero nadie ha reparado en dejar un segundo rollo para casos de emergencia ¡Qué desconsiderados! Aquello que iba a suponer un desahogo comienza a convertirse en una situación embarazosa... ¡Lo qué darías ahora por llevar encima aquellos pañuelos de papel!

Pero no te apures, serénate, puesto que ahora mismo pienso darte la solución a tu pequeño problema.

Método Koffer del Parapeto:

Descubre conmigo el tan aclamado método del Parapeto, una idea original del inefable sr. Koffer que va a salvar tu culo (nunca mejor dicho) de tan intrincada y comprometida circunstancia. Atiende:

- No desperdicies el último trozo de papel que queda tratando inútilmente de limpiarte lo que puedas, dóblalo con un par de pliegues hasta conseguir que la cara lateral del papel (la que no está troquelada para cortarlo) tenga un ancho de unos dos centímetros y colócalo a modo de hilo de tanga entre tus nalgas; luego súbete los calzoncillos/bragas y los pantalones. Voilá, con esta solución momentanea ya estás listo para salir al exterior en busca de otro rollo sin que nadie sospeche que aún no te has limpiado el ojaldre.

Menudo alivio ¿verdad?

K.M. comprometido-Koffer www.klauszayin.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario