sábado, 25 de junio de 2011

Corredor de fondo


Bien, llevo toda la semana tratando de buscar el momento para escribir una nueva entrada... he tenido mucho trabajo y ningunas ganas de dejar mi huella por aquí. Y eso ¿a qué se debe?

Verás, o veréis, para comenzar deciros que hace ya dos largos años que me inicié en esto del blogger, tengo casi unas 200 entradas escritas y la cosa, que en realidad quiero creer que despega ahora, ya no da mucho más de sí. Paulatinamente he ido perdiendo la fe que tenía al comienzo, pues igual que sucede en la vida (y ya lo debo haber escrito antes) me he encontrado de nuevo con la madurez.

He indagado en todo ¿sabéis? Lo he podido vivir y sentir tal como lo escribí en mi libro "Klaüs Zayin y las siete formas del amor". Para todo aquel que no haya seguido el blog desde el comienzo, que son la gran mayoría, les diré que a razón de leer "La insoportable levedad del ser" se desataron todos mis fantasmas. Los mismos que me han acompañado durante estos dos años.

El amor platónico, el sexo, las relaciones de pareja... ¿cómo os lo diría? Imaginad que sois fanáticos de un tema y lo explotáis tanto documentándoos, leyendo acerca de ello, tal y pascual que llega un momento en el que ya no os puede despertar más curiosidad. Pues eso, dicho lo cual ya puedo escribir con conocimiento de causa. Sucede que las cosas han cambiado, como siempre. Soy un Forrest Gump al final del camino, ahora hay que dar media vuelta.

Ya he ideado cómo va a ser la nueva publicación, la verdad, no tenía demasiada intención de dejarlo por escrito pero creo que después de tanto tiempo no viene de ahí que lo comparta con vosotros ¿verdad? Qué menos... cuá
nto sabrás o sabréis de mí con todas las horas que le dediqué al blog. Por vosotros va, compañeros de camino, claro que sí.

Como recientemente deje una entrada bastante larga, la de la bolsa de plástico, he tenido a bien no rayar mucho más para no hacerme tan pesado. Ahora viene el verano, puede que baje la faena y si es así iré colgando más entradas con todo lo nuevo que me acompaña. Eso sí, de Klaüs Zayin más bien poco.

Supongo que llegará un momento en que la temática de este blog quede un tanto anticuada, de todas formas, y por preservar algún atisbo de romanticismo, lo conservaré tal y como está, cosa que suelo prometer con cada cambio estacional.

Lo que venga en adelante es el comienzo del camino. Otra vez.

Un abrazo para todos.

Sr. Koffer

1 comentario:

  1. Pone "decrementándoos" en lugar de "documentándoos"... eso es el corrector ortográfico, que me la ha jugado. En cuanto pueda lo corrijo.

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