viernes, 8 de mayo de 2009

Final feliz / menuda semana

Este iba a ser mi post para ayer, Jueves 7 de Mayo...

Rabia

Nos dimos cuenta anoche: también nos falta la cubertería.
Ahora que ya se han sucedido los primeros días de tensa calma, en nuestro hogar comienza a restablecerse la cotidianeidad y con ella han llegado otro tipo de reacciones tales como: sospecha, desconfianza, indignación, culpabilidad, insomnio, rabia y sentimiento de "me gustaría volver atrás para enmendar lo sucedido". Atrás quedó el miedo, la angustia y la incertidumbre, que ciertamente son los que te lo hacen pasar peor.

...pero finalmente no lo colgué porque a media mañana me llamó la policía para comunicarme que habían encontrado todo lo que nos fue sustraído el lunes y también que debía acudir a declarar lo antes posible en la comisaría de un pueblo del extraradio.

La cosa fue así: casualmente detuvieron a la banda que practicaba robo con fuerza (lo que se conoce como método de la radiografía) y habían coseguido recuperar un patrimonio que ocupaba una mesa de unos tres metros de largo en la que se encontraban: televisores, joyas, consolas, ordenadores, herramientas, gafas, colonias, relojes y demás.

Por lo visto fue una mera casualidad que entrasen en nuestra vivienda, los imputados no guardaban relación alguna con nuestro entorno y sencillamente aprovecharon que nuestra puerta se encontraba desprotegida, resultó que por descuido ese mismo día no teníamos la llave echada. La policía nos confirmo que fue fortuito, el caso es que los ladrones optaron por nuestro piso ya que se trataba de un primero y se encontraba bien comunicado para escapar; también coincidió que era la fiesta local del pueblo, con lo que tenían más posibilidades de saquear algún inmueble vacío.

Después de reconocer nuestras cosas entre todo el material usurpado cumplimentamos una declaración y regresamos a casa habiéndolo recuperado prácticamente todo:
- El ordenador portátil, la cubertería, el MP3, la cámara de fotos digital, las joyas de mi pareja, la cadena de oro con mi nombre y los cargadores de móvil.

Sólo echamos a faltar el secador de pelo, la botella de vodka, la camara de fotos vieja y la bisutería sin valor. Objetos sin importancia al fin y al cabo. Total, que nosotros ya volvemos a dormir tranquilos; ayer salimos a celebrarlo yendo al Tagliatella a cenar y nos zumbamos un lambrusco. Nuestros amigos los delincuentes (Un polaco, un marroquí y una tia por lo visto) estarán ahora en vista de sentencia, con suficiente tiempo por delante como para pillar la hepatitis, el sida o el tifus durante los maravillosos años que pasarán en la cárcel. Con un poco de suerte encontrarán una soga con la que poder ahorcarse.

Bien está lo que bien acaba. He recuperado mi ordenador y este fin de semana me dispongo a terminar con el libro.

K.M. Koffer www.klauszayin.com

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