
- Para empezar: ¿De qué nos estás hablando hoy?
Sí, veréis: En el último post os comentaba que permanecía a la espera del resultado del concurso de El País, que como premio ofrece la publicación del libro que el ganador quiera (siempre que sea suyo) en la página Bubok, dedicada particularmente a la publicación bajo demanda. Pues bien, en principio no tenía ningún interés en ceder los derechos de Klaüs Zayin y las siete formas del amor a dicha editora, con lo cual se me presentaba el dilema de que si el microrelato que envié al concurso resultaba nominado (iluso yo, como de costumbre) me vería obligado a renunciar al premio.
- ¿Por qué debería renunciar al premio, sr. Koffer?
Pues porque tengo más interés en enviar la novela a los concursos literarios que no a colgarla en Bubok. ¿Queréis saber porque? ¿queréis que os hable con franqueza?
- Sí, porfa.
Pues porque Bubok, salvando la brillante iniciativa y las posibilidades que nos ofrece, no me interesa (interesaba). Considero que el hecho de publicar en Bubok le resta prestigio a cualquier obra ¿Soy cruel y despiadado por decirlo abiertamente? No creo que sea el primero que lo piensa, veréis: Tengo en consideración que en Bubok, ya que hay tantos libros, seguro que habrá textos de calidad, pero es que yo lo veo como La opción desesperada. Ahora paso a exponer mis razones:
1º) Si publico en Bubok ya no podré presentar el libro a ningún certamen. ¿Dónde estará entonces la emoción?
2º) Si cedo los derechos a Bubok a lo peor estoy cerrándome las puertas y pierdo una buena oportunidad de publicar con otra editorial cuya difusión alcance cotas más altas.
3º) Si la novela aparece en el catálogo de Bubok abandonará ese aire misterioso que tanto ha contribuido a despertar la curiosidad de quienes la han leido hasta ahora. En cuanto una novela aparece en Bubok y se puede comprar fácilmente pierde todo el interés, aunque la recomienden... ya se sabe que hoy en día los comerciales conocen muy bien la manera de vender cualquier cosa, te hacen creer que el libro que acabas de adquirir es interesantísimo cuando en realidad no tiene por qué serlo; ellos saben cómo hacerlo.
- Entonces, ¿Cuál es esa idea tan buena que has tenido?
Ahí voy: independientemente de si el microrelato sale escogido o no, se me ha ocurrido que tengo otro trabajo que podría presentar a Bubok para que lo publicase. ¿Qué tal si publico el contenido de este blog en Bubok? Anteriormente ya había pensado en recopilarlo, pues Monique me lo planteó en una ocasión. Así pues, la solución que encuentro sería que, una vez lo termine, debería maquetar el blog y presentarlo para que lo publiquen.
- ¡Qué grande eres mister Koffer!
Bueno, no hay para tanto. Lo suyo es que mataría dos pajaros de un tiro: por un lado (en el caso de que lo escogieran) conseguiría publicar el contenido del blog sin rascarme el bolsillo; por el otro podría promocionar la verdadera novela en la esfera de los escritores que contemplan como yo la auto-edición. Y está bien, pues de hecho en este blog me he dedicado a compartir mi experiencia desde que terminé de escribir el libro hasta que finalmente he conseguido publicarlo.
- Tienes un diez.
Gracias, tómate una caña y dile al camarero que te la paga tu colega. (contad, pone Bubok unas 1500 veces)
K.M. Avispado-Koffer www.klauszayin.com
¡¡¡Borrachos y orgullosooooos!!!!
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