martes, 7 de julio de 2009

Static age

En realidad no tienes motivos para aburrirte, pero te sientes aburrido. ¿Por qué? muy sencillo: estás esperando. ¿A qué espera el sr. Koffer? Bueno, principalmente al desenlace de todo este circo de ilusión en el que se ha convertido la historia de la publicación de Klaüs Zayin y las siete formas del amor. Habrá quien debe estar hasta las narices de reclamarme su ejemplar y es que hace ya demasiado tiempo que vengo insistiendo sobre lo mismo, por lo menos hace un año que comencé a decir mi célebre frase: “Sí, sí. La semana que viene lo llevo a la imprenta” ja ja ja... y la semana que viene nunca llegaba. ¡Qué horror! Si es que me he hecho tan pesado que hasta yo mismo me he aburrido del tema.

Hoy me siento un tanto MDA (muerto de asco) aguardando a:

1º) Las noticias por parte de la imprenta;

2º) Alguna novedad respecto al concurso de relatos cortos de El País;

3º) Al fallo del jurado del premio Planeta (iluso) y, cómo no, a que comiencen las vacaciones de una vez.

*Sobre cada una de las esperas anteriores:

1º) Una vez tenga los cincuenta ejemplares podré comenzar a enviarlos, lo cual ya me generará una buena distracción.

2º) Cuando salga a la luz el resultado del concurso de El País podré comenzar a preocuparme con razón. Haciendo uso de la sinceridad, me gustaría que mi relato fuese elegido, más que nada por alimentar un poco más mi vanidad y todo eso... lo malo en parte es que si esto sucede me vería obligado a renunciar al premio que otorgan ¿Por qué? Pues porque paso de Bubok, así de claro.

3º) Lo del premio planeta lo llevo como el que echa la primitiva un jueves y espera a que llegue el viernes para comprobar los números. Lo que sí necesito, pero ya, son unas vacaciones.

Bueno, hoy prefiero pecar de ser breve, la semana anterior ya hubo algunos días en los que colgué más de un post en menos de 24 horas así que lo dejo aquí mientras no tenga ninguna novedad suculenta. ¿ok?

This is the static age we live in
Glenn Danzig del álbum – Static Age

K.M. Estático-Koffer www.klauszayin.com

4 comentarios:

  1. El aburrimiento es un estado de ánimo peligroso y bastante corrosivo. A veces, hay tantas cosas en espera y por hacer, que ingratamente nuestras apetencias no convergen como uno quisiera, o cuando uno las necesita realmente para poder restañar el mal interior. El resultado se tiende a agravar y la enfermedad prosigue hasta chupar el tétano de la desesperación; pero calma... ─dijo la astuta y paciente araña─ algo caerá.
    Había dicho ya... Hola Koffer. ¡Ah, no! Disculpa. Hola Koffer. Supongo cómo te sientes, a la espera de tantas noticias. Siento no poder unirme a tu naufragio -roto tu cascarón optimista- pues a parte del curro, obligaciones familiares y otros menesteres propios y cotidianos, las pocas horas que tengo para plisar la silla del ordenador, son explícitas y están cotizando en bolsa a gran altura.
    Respecto al tema del Niño del pijama de rayas, a mí me gusto la novela, no te voy a engañar, independientemente del tema nazi, del cual no comparto en absoluto. Aunque he de rendirme a la evidencia y entiendo que es un tema que vende y, morrocotudamente, ha sabiendas de lo trillado que está ya. Sin embargo, y del mismo modo explotado, Leonardo Da Vinci, vende, esto está irrefutablemente probado, como la exactitud de las matemáticas; si bien, uno más uno son dos, aunque el amor se obstine en decir que es uno. Y mira por donde -Dios me libre, si lo hago por dinero- se me ocurrió una idea. Y... ¡Zas! Simplemente por eso, estoy escribiendo una novela sobre el impar Leonardo. Aunque mi inclinación está dirigida al sector adolescente y a los niños. De este modo, todo aquel que sienta curiosidad por el Maestro Da Vinci, puede entrar en esta historia, hurgar, y hasta perderse entre sus hojas a la búsqueda de información, pues doy bastantes detalles de su vida y obra del Maestro; fechas, manías, frases célebres que dejó para la historia... Creo que es un cuento, digámoslo así, que entraría bien en los colegios...

    Todas las novelas son buenas, mientras no se demuestre lo contrario.
    (MiánRos)

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  2. ¡Hola Miguel! ¡Pues si que eres es optimista! Alguien de mi oficina me dijo ayer: "Yo cuando comienzo un libro, aunque no me guste, siempre lo acabo". A mi particularmente, si un libro no me gusta lo abandono sin ningun remordimiento, pues es lo mismo que continuar con una conversación en la que te estás aburriendo; así que opto por dejarlo en la calle y que le aproveche al que lo coja. ¿Para qué voy a invertir mi tiempo en cosas que no me interesan?

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  3. Curioso como un gato, he buscado tu micro-relato, la rima no ha sido aposta, lo juro, en el certamen del Pais.com. Y la verdad me resulta bastante sugerente y bien apuntalado desde los cimientos, un visible filamento de poeta se vislumbra en el escrito; yo también tengo, a veces, mi escape poético. Aunque soy consciente de que hay lectores que huyen de este género.
    Ojalá ganes, por qué no.
    Se me olvidaba. Hay libros, bien es verdad, de mala digestión. No obstante... les otorgo como máximo, tres bajones de embrollo y baja tensión. No hace falta comentar el resultado si llegan al cuarto bajón, ¿no?

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  4. Ciertamente. Sepas que es el único vestigio de poesía en toda la novela que escribí. Soy uno de esos que huyen ¿Por qué? Lo leí en el libro del Tao:

    Las palabras fieles no son hermosas.
    Las palabras hermosas no son fieles.

    A mi la poesía me suena como los anuncios del nuevo plan Vodafone: palabras de zalamero para engatusar. Pocas veces son sinceras... adoro las sinceras, claro, ¡pero es que sucede tan pocas veces!

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