viernes, 23 de octubre de 2009

Apurando los últimos días... con Henry Miller

Salía el pasado sábado de comprar en la plaza cuando encontré por dichosa casualidad Trópico de Capricornio en un pequeño tenderete que había justo al salir del mercado ¿cómo os lo diría? sé que sólo es un libro pero ¿os acordáis de esa sensación que uno tiene cuando se mete a ver una película en el cine ,de la que no sabe bien de qué va a ir, pero luego resulta que es un peliculón que lo flipas y ni siquiera lo sospechabas? Pues eso mismo.

Hace un par de semanas encargué Tropico de Cancer en una librería, aún estoy esperando... así que encontrar Trópico de Capricornio por la calle como el que no quiere la cosa fue muy emocionante. El libro es antiguo pero es precioso (risa), las páginas están amarilleadas, casi marrones, del tiempo que debe tener la edición. Me lo vendieron por 4€ y perfectamente plastificado como si fuese un paquete de Marlboro. Madre mía, lo que me costó quitarle el envoltorio... no porque fuese difícil, sino porque se veía tan perfecto que sentía pena por desenfundarlo.

Conocí al librero que me lo vendió, me vió tan entusiasmado que me estuvo comentando dónde montaba su tenderete cada semana. Volveré a verle, él también parecía entusiasmado.

Ah, y sobre el libro: La historia que nos cuenta Trópico de Capricorno es lo de menos al fin y al cabo. Su secreto: El sr. Miller no se excede en el uso de las palabras rebuscadas y su libro se puede leer con la misma claridad que la prensa deportiva. A escasas semanas de recuperar el hilo de la escritura me dedico a leerlo, puede resultar un tédio de lectura porque es un libro de bolsillo en el que han abusado de no emplear bien los márgenes, está como compactado, como si te pones con una máquina de escribir antigua y no separas los párrafos ni que te amenacen de muerte... pero eso sí, su gran sinceridad es sin duda lo que le otorga prestigio al texto, a parte de los momentos de folleteo.

Me encantaría escribir un libro así, de hecho es mi gran aspiración. La gente pasó de Henry Miller en su día, y dudo mucho que en una muestra de mil personas encuentre a más de dos que sepan quién es o puedan nombrarme uno de sus libros. Me imagino a un tío que dentro de un montón de años encuentra en un tenderete Cuaderno Negro, y lo flipa como lo flipé yo el sábado pasado.

La portada es una maravilla, la composición resulta muy armoniosa. La tomaré de referencia para mis libros.

K.M. Koffer-in-love www.klauszayin.com

4 comentarios:

  1. No tenía conocimiento de estas obras "trópicas".
    ¿La novela de Trópico de Cáncer la has encargado por algo especial como inspiración para tu segunda parte de Klaüs?
    He estado rebuscando y, asombrosamente, descubro que en los años en que Henry Miller intentó publicar su novela fue censurada por las leyes norteamericanas debido a la crudeza obscena y pornográfica de los textos.

    Quiero pensar que estás rearmando el mosaico de la segunda parte del joven Zayin; suerte.

    Saludos, Koffer.

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  2. Hola Mián. El caso es que no buscaba inspiración para la novela sino 'algo bueno que leer, por favor'.

    El estilo de escribir (formato) que caracteriza a Miller, tan diferente del de Kundera, no me gusta ni me interesa como referente. Eso sí, no sabes cuanto agradezco la sinceridad en sus textos.

    La historia de Trópico de Capricornio te resultaría tan irrisoria como la de KZy7FA, me dirías tal vez que "termina igual que empieza"... verás, tan sólo trato de disfrutar con los buenos momentos que me brinda el libro, un espacio alejado de los telediarios sangrientos, el conformismo de las personas, la mediocridad de una vida dedicada exclusivamente al trabajo y un círculo donde escasea la pasión y en ocasiones la sinceridad... todo eso sin esperar un final sorprendente ni nada de eso.

    El final no me interesa, sólo el camino y sus magníficas lecciones.

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  3. Que tal si te leyeses de una puta vez "la senda del perdedor" del señor charles bukowski? gracias

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  4. Tengo toda la vida para hacerlo. Y si la palmo no me importará no haberlo leído. Soís unos agonías, y total 'luego es pa ná'.

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