martes, 18 de mayo de 2010

Numen

Ayer me acosté tarde, en parte porque no funcionaba bien la caldera, pero está claro que no es eso lo que vengo a referir. No lo habéis visto pero he devuelto la web a su sombrío estado original, y no es casualidad, sino que las cosas vuelven a su cauce. No miento cuanto digo que no he retomado el hilo de la narración desde hace prácticamente un año puesto que fue ayer cuando me encontré con la fecha de publicación de Cuaderno negro y resulta que el mes que viene va a hacer eso, un año desde que lo terminé. Con la perspectiva me resulta una verdadera eternidad, juraría que habían pasado dos incluso, pero sí, fue el día 14 de Junio del pasado 2009 cuando acabé de corregirlo y me dispuse a enviar la primera copia al premio Planeta. Madre de dios.

Han sucedido tantas cosas desde entonces, uno va tirando de los días y se le quedan cortos, pero luego vuelve la vista atrás y, como ocurre en mi caso, lo flipo. Las puertas de la percepción vuelven a estar abiertas de nuevo, no es una fanfarronada, es que ahora soy capaz de identificar cuando se puede y cuando no. Al regresar de mi viaje a Praga hice un esfuerzo por escribir mi experiencia y la verdad es que estoy contento porque puedo constatar que no he cerrado el grifo. La crónica del viaje no es gran cosa... pero ha sido suficiente. No terminé la redacción, trataré de hacerlo aunque eso en realidad no importa.

Tenía un objetivo que era contar algo, y me propuse tomarme mi tiempo porque era mucho lo que quería reflejar. La primera incursión fueron casi trescientas páginas y me sabía a poco, descubrí que tenía mucho por conjugar y coloqué un FIN en cuanto vi que perdía el sentido. Durante este tiempo me han aparecido una montaña de papeles y de ideas que me daba palo incluso ponerme a ordenarlas... ahora estoy viendo todo ese material desde una proyección lejana y distinta.

De repente parece todo mucho más sencillo.

K.M. Koffer www.klauszayin.com

2 comentarios: