
Permanezco en el blog, pero dado que aborrezco la vida en las redes sociales (de las cuales prácticamente rehuyo) abandono la cuenta Klaüs Zayin el próximo día 29 de septiembre, en el que por cierto ejerzo mi derecho a NO hacer huelga en el trabajo (cómo han cambiado los tiempos).
De todas formas, y como siempre me ha gustado más la vertiente optimista de las cosas, esta renuncia no implica el cierre del blog, sino que me comprometo a remodelarlo por completo a razón de los nuevos horizontes. No tengo ningunas ganas, la verdad sea dicha. Así como con el anterior trabajo pretendía darme a conocer por completo de una forma subrepticia (sin pedanterías, antes ya usaba esta palabra que leí en su día en uno de los libros de Henry Miller, pero es que ayer la escuché en Bob Esponja y me quedé flipando) ahora no guardo ninguna intención de ofrecer un trabajo íntimo de tú a tú. Con lo cual no necesito continuar contando las cosas de mi vida aquí, me reservo lo mejor para el libro.
Supongo que de alguna forma he retomado mi vertiente introvertida de la que llevaba años tratado de evacuarme. Mira, no me gusta tanto como pensaba ser el alma de la fiesta, se ve que todo en exceso me cansa, tengo ganas de encerrarme en lo mío y hacer algo que sea bueno. La próxima vez me dejaré ayudar y trataré de no hacer yo solo todo el trabajo... aunque de todas formas estoy viendo (aunque ya lo sabía) que si quieres hacer algo lo tienes que hacer tú y solo tú, porque la peña tiene unos huevos que colgando parecen bolsas.
Gracias por leerme durante todo este tiempo.
Sr. Koffer (pendiente de decidir si también cierra su página web)www.klauszayin.com
Una reflexión formidable. Todo lo que salga de ese encierro promete ser renovador; al menos eso es lo que se palpa desde el exterior.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, compañero... y toda la suerte.
Mián Ros