Os acordabais ¿no? Si no recuerdo mal cada año la humanidad se ha visto amenazada de gravedad ante alguna de las calamidades que cito en el título de este post. Mirad, me encantaría utilizar el material que escribo en este blog para confeccionar mi próximo libro... pero por desgracia siento la necesidad de compartirlo con vosotros YA, además, nada de esto casa con la historia en Klaüs Zayin y las siete formas del amor.
Así que, ahí va:
Cuando me vienen con el cuento de la Gripe A suelo contestarles con un sarcasmo o en el peor de los casos aludiendo al respecto que “me suda la polla la gripe A, y que a lo peor lo que pillo es un sarampión testicular”. ¿Soy un inconsciente por no tomar medidas? ¿soy un ser sin escrúpulos por no solidarizarme con la causa? ¿o acaso soy una persona que está totalmente desengañada de lo que ellos llaman de forma hipócrita “mantenerse informado”?
Basándome en mis observaciones pude concretar: Que cuando un perro de presa muerde la mano de un niño, durante toda la semana aparecen en los medios decenas de perros de presa que muerden a los niños. En la mano, en el brazo, en el cuello... ¿quién da más? El titular pasa a convertirse en noticia estrella y no se extingue mientras alguien no pone la guinda (como: perros de presa del espacio abducen a un niño y le petan el ojaldre) o aparece una nueva catástrofe que conmociona aún más a la audiencia (véase: niños que se ahogan en piscinas, violaciones perpetradas por varios jóvenes, ataques xenófobos contra chicas indefensas, botellones, muerte en las carreteras, puntos de vista respecto a las leyes que protegen las técnicas abortivas...).
Total, que no hace falta elucubrar demasiado sobre estos indicios para llegar a la conclusión de que todo esto es una sarta de gilipolleces (me hubiese gustado escribirlo en mayúsculas, pero me parecía demasiado estridente).
Ante tal abuso, mi consejo de siempre: abandonad la TV.
Así que, ahí va:
Cuando me vienen con el cuento de la Gripe A suelo contestarles con un sarcasmo o en el peor de los casos aludiendo al respecto que “me suda la polla la gripe A, y que a lo peor lo que pillo es un sarampión testicular”. ¿Soy un inconsciente por no tomar medidas? ¿soy un ser sin escrúpulos por no solidarizarme con la causa? ¿o acaso soy una persona que está totalmente desengañada de lo que ellos llaman de forma hipócrita “mantenerse informado”?
Basándome en mis observaciones pude concretar: Que cuando un perro de presa muerde la mano de un niño, durante toda la semana aparecen en los medios decenas de perros de presa que muerden a los niños. En la mano, en el brazo, en el cuello... ¿quién da más? El titular pasa a convertirse en noticia estrella y no se extingue mientras alguien no pone la guinda (como: perros de presa del espacio abducen a un niño y le petan el ojaldre) o aparece una nueva catástrofe que conmociona aún más a la audiencia (véase: niños que se ahogan en piscinas, violaciones perpetradas por varios jóvenes, ataques xenófobos contra chicas indefensas, botellones, muerte en las carreteras, puntos de vista respecto a las leyes que protegen las técnicas abortivas...).
Total, que no hace falta elucubrar demasiado sobre estos indicios para llegar a la conclusión de que todo esto es una sarta de gilipolleces (me hubiese gustado escribirlo en mayúsculas, pero me parecía demasiado estridente).
Ante tal abuso, mi consejo de siempre: abandonad la TV.
La muerte se parece a ver la televisión. (de Siniestro total, cuando molaban)
K.M. Revuelta-Koffer www.klauszayin.com

maores, no te duermas!
ResponderEliminarLa tele tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, aunque son más estas últimas (por desgracia) las que empiezan a merodear invadiendo nuestro hogar, como los síndromes y enfermedades que nombras(espero no se cuelen en el mío). Sólo me siento ante el "monstruo cuadrado" para desayunar, comer o cenar; da la casualidad que mi horario de dieta coincide con las noticias, y éstas, por no ser no son ni buenas en la mitad de las veces, y me quedo corto diciendo la mitad.
ResponderEliminarSaludos, Koffer.