jueves, 21 de octubre de 2010

SRPSKI FILM - A serbian film

Cuando me metí a verla no tenía ni idea de qué iba el argumento, durante el festival de Sitges compré entradas para varias películas y ésta la escogí porque la anunciaban como "no te la puedes perder".

Ciertamente, lo pasé fatal. De vez en cuando debía a partar la mirada hacia la esquina de la pantalla para evitar ver lo que sucedía. Al salir de la proyección no había asimilado el contenido, tardé en reaccionar, debo decir que durante días he tenido flashes perturbadores de las escenas más macabras.

Eso sí, rompo una lanza en favor de la película porque es buena. La tensión nos acompaña desde el comienzo y el factor sorpresa se mantiene hasta el final. En contra de lo que dicen algunas de las críticas que he leido al respecto no estoy de acuerdo con que el argumento sea una mera excusa para presentar las escenas de impacto.

En los setenta mis padres fueron a Perpignan para poder ver La naranja mecánica e imagino que el shock en su día podría equipararse al de A serbian film. A mis padres no les dejaban verla en España y dieciocho años más tarde a mi me pasaron esa película en el instituto cuando era un chaval, precisamente con finalidad pedagógica.

Aquí viene mi reflexión: Imaginarse el contenido de la película es mucho peor que verla, además, considero que esos conceptos (necrofilia, pederastia, etc...) los tenemos YA en nuestra cabeza como ideas abominables, ideas que tienen una forma, tal como si fuesen pequeñas películas, lo mismo que vamos a ver en A serbian film.

A todo esto pretendo decir, que nosotros mismos bloqueamos dichas imágenes en cuanto aparecen por nuestro subconsciente, pero que existen como tal pues todo el mundo en cuanto le mentan una palabra como necrofilia tiene una visión/concepto en su mente que le dice: "la necrofilia es esto". Dicha visión nos sirve como mecanismo de defensa, pues nos repugna y nos ayuda a establecer un juicio al respecto.

Bien, pues a mi parecer lo único que ofrece la película son todas esas visiones/concepto, aquello contra lo que nos enfrentamos cuando alguien menta la pedofilia, por ejemplo. Seguro que la policia que investiga casos así lo ve todos los días y se tienen que acostumbrar a esas aberraciones cotidianamente. Yo por mí, si me llegan a decir "¿quieres verla?" les hubiese dicho que no, que prefiero ver Bob Esponja... Del mismo modo me sucedió cuando vi Asesinato en 8 milimetros (asquerosa, y encima con el tonto pollas de Nicolas Cage como protagonista) o An american crime (nunca he salido con tal mal cuerpo de ver una peli) o yo que sé, si ni siquiera aguanto CSI o cualquiera de esas series de moda que solo se basan en remover cadáveres.
Pero hoy, una semana después, no me arrepiento de haberla visto y, superado el shock, puedo decir que para nada me afecta en mi vida normal. Tal vez funcione como terapia, podría ser.

Pues bien, yo creo que el film se puede interpretar como una vacuna contra esas enfermedades oscuras. Nos las muestra, nos hace cómplices de las peores visiones que podamos tener y nos enseña lo muy detestables que son. Yo creo que incluso para la gente a la que le ronden dichas parafilias por la cabeza le parecerán desagradables, y puede que abandonen su curiosidad... o por lo menos me gustaría pensar que así debería ser.

Gracias por leerme, como siempre, y mientras podáis evitar verla no la veáis. Eso sí, hay realidades que son mucho peores que una película sobre las fantasías macabras y las perversiones del sufrimiento humano ajeno.

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