lunes, 15 de febrero de 2010

¿Cuándo vas a volver a escribir?

¿Qué os parece la frase? una estupidez ¿verdad? Pues desde que la escuché el domingo no cesa de sonar en mi cabeza con su monótono tintineo.

¿cuándo? ¿cuándo? ¿CUANDO?

Este post no lo escribo para lloriquear en plan "búu-huu-huu, no puedo escribiiir". No, definitivamente el sr. Koffer no se lamentará nunca ante un problema tan insignificante sino que tratará de ofrecer verdaderas soluciones a la medida de ustedes, porque se crece ante la adversidad, porque es soberbio y engreído, porque es un cabronazo pero dios sabe que se hace de querer.

¿Tienes problemas para escribir? entonces dime ¿qué necesidad tienes? pregunto. Sabes de sobra que ahora no es el momento, has pasado demasiado tiempo llevando un ritmo de vida que ni Vanilla Ice en su época de gloria, ¿recuerdas cómo era el momento aquel en que escribías? Pues sí, me acuerdo perfectamente. Solía llegar a casa después del gimnasio y en cuanto terminaba de cenar me ponía en la cama, con el pijama y las gafas, apoyaba la espalda completamente recta contra el cabezal, me colocaba el ordenador portátil sobre las piernas y encendía una vela sobre la mesita de noche. ¡Qué paz! Así podía pegarme hasta las tres de la mañana, y es que esos momentos de introspección, acompañado por mi soledad y al candor de una relajante vela, no los disfruto desde aquel fin de semana que pasé entero sin dormir por tal de presentar el libro al premio planeta.

En realidad no hace tanto de eso, pero no puedo pasar por alto que durante todo este tiempo he mantenido un ritmo que me ha ocupado hasta ahora: que si el curso extra-laboral, que si las navidades, que si renuevate el carné de conducir, que si cosas de casa, que si gimnasio, y que yo que sé... que uno no puede obligarse a escribir cuando no es el momento, ya lo dije hace un par de posts y me reitero.

Lo echo de menos, claro que sí, pero llego a la conclusión de que no volverá a repetirse el tiempo de escritura mientras por mi parte no consiga estabilizarme como lo estaba entonces.
Solución:

Termina con tus 'quehaceres', pasa la ITV, espera a que el carpintero termine con el estudio, arregla esas cosas que tienes pendientes por arreglar en tu casa, acaba con los propósitos que habías planteado para la comunidad de vecinos, pasa a limpio el libro de actas, graba ese disco chorra con tus amigos... y cuando termines de leer el libro que te dejó el Morales entonces será buen momento para relajarte como lo hacías antes y podrás ponerte a escribir de nuevo, con esa paz que otorga el tener las cosas en orden.

Suena fácil ¿no?

Pues ánimo, que tú puedes.

K.M. POV-Koffer www.klauszayin.com

1 comentario:

  1. Prueba superada, que dirían en el muy mierdoso "qué apostamos". El viaje a Praga ha contribuido, sin duda.

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