lunes, 29 de marzo de 2010

No worries :)

Así comienzo:

Tuve el alma negra como quien tiene un pulmón infecto y alquitranado. Tratad de imaginar a alguien que os muestra una herida con tejido necrosado. Durante el tiempo que duró no distinguía entre el frío o el calor, tan solo sé que pasó el invierno, se sucedían los días y según iba avanzando tan decadente estación del año me encontraba dando falsos pasos en detrimento de mi ilusión y mis pasiones. Las eché de menos. Cada mañana me deslumbraba una pálida luz blanquecina que emergía tan pronto comenzaba a levantar la persiana de la habitación en donde duermo, consigo traía tristes sombras y contornos en gris y carbón. Echo en falta a alguien. Recuerdo haber percibido un denso olor como de brasas y ceniza que tan solo reconocía mi olfato, estoy seguro de que no estaba allí, lo más probable es que formase parte de una broma estúpida que utilizaba mi retorcida imaginación para burlarse, o puede que fuese mi adormecido sistema neuronal tratando de darme los buenos días de una manera un tanto siniestra como diciendo: ‘mira, estoy aquí ¿lo recuerdas? puedo hacer contigo lo que me plazca’.

Con el primer paso que daba cada mañana descendía un peldaño más de la escalera circular que me alejaba de la quimera y el ensueño. Cuando me ponía en movimiento comenzaba a sentir una candente combustión en mí tal como si me acercase a la lumbre sin reparar en el peligro de arder como una tea, carbonizándome hasta que alguno de esos vientos gélidos me llevase por fin y me hiciese desaparecer sin dejar ni rastro.

Tengo sueño. Estoy harto de los días grises, de que sea invierno, de la luz blanquecina, de las tardes en las que el ocaso llega demasiado pronto. Basta ya, necesito que llegue mi ciclo de candor energético y volver a sentirme radiante, como recién duchado después de venir de la piscina a las siete de la tarde en un día de verano. Quiero sol, paseos por la tarde, mañanas luminosas, jarras de clara de medio litro acompañadas de morros fritos y taquitos de jamón, quiero oler a cloro y a sal, quiero siestas en tumbonas con un libro pegado a la cara, quiero jugar tranquilamente a las cartas, abandonar mi coche durante unas cuantas semanas, quiero dormir ¿lo he dicho ya?

Se acabó la nostalgia, se acabó la melancolía de los cojones, se acabaron los lloreras.

Para el recuerdo de mi blog: Gracias Hepcat. Rude Cat 2010.


K.M. ‘Tral·la-rala la-lá’ Koffer www.klauszayin.com

1 comentario:

  1. NO WORRIES FRIEND, NO WORRIES :D

    Tral·la rala la-lá, tral·la rá-la.

    Qué grandes son.

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