Durante varias semanas he dedicado el poco tiempo libre del que podía disponer a diferentes formas de aprovechar el ocio. Últimamente me ha dado por bajarme películas del género kinki-mangui, realizadas en España, tales como “Perros callejeros”, “Yo, el vaquilla”, “deprisa, deprisa” e incluso este mismo sábado he visto una (que no pertenece estrictamente al género pero que podría incluirse perfectamente) sobre prostitución en barcelona altamente recomendable por su contenido realista que sin ser desgarrador u ofensivo (que es lo común) resulta simpático y algo entrañable: “Mónica del raval” podéis verla en el siguiente enlace:
http://www.cultureunplugged.com/play/3282/Monica-del-Raval--Autobiography-of-a-Whore
http://www.cultureunplugged.com/play/3282/Monica-del-Raval--Autobiography-of-a-Whore

Me encantan estas pelis, sobretodo por el volcado de realismo que hay en ellas, siempre me fascinó la realidad pues yo vivía en un universo a parte.
Leer no puede decirse que haya leído mucho, comencé un libro con un título muy largo escrito por Albert Espinosa y que a la mitad resultó ser bastante pestiño. No he comenzado aún “el guardián entre el centeno” y eso que debe hacer como dos años que lo compré. Mayormente he estado leyendo uno que se llama “La historia de España contada con sencillez”, que sí, que sencillo es, pero que da un poco de grima porque el pavo que lo escribió podría ser tertuliano en intereconomía; no se entienda como descalificativo estrictamente, o sí, yo que sé...
Y por si tuviera poco acumulado el sábado mi colega el Pau me dejó un libro que se llama “Jesucristo era marica”, escrito en castellano y catalán para la misma edición, que tiene pinta de ser simpático también. Total, que se me acumula la faena en lo que a lectura se refiere. Dicen que leer es lo mejor que hay y tal, pues veréis, a mí ahora mismo no me apetece... con lo cual podréis imaginar que sigo corrigiendo el segundo libro que escribí con una parsimonia furibunda.
Continuando con mi trabajo (porque algo más he hecho) conseguí comprar las revistas de consolas que coleccionaba cuando era crío, más concretamente cuando tenía la edad con la que dejé colgado el primer Klaüs Zayin, lo cual me ha servido para rememorar aquella época en la que por una vez estuve más preocupado por los videojuegos que por las chicas, y es que no lo recordaba pero los videojuegos clásicos (ahora clásicos) fueron mi segunda gran pasión, después de la fijación por los temas del amorío y todo eso.
Bueno, no quiero prolongarme mucho más con mis gilipolleces, así que os contaré a qué viene el título de este post: El sábado por la tarde tuve a mi colega el Pau (que mentaba antes) en mi casa para hablar acerca de una serie animada en cuya creación está implicado últimamente.
Tiene el diseño del personaje principal, tiene estereotipados a los personajes secundarios, estipulado el escenario donde quiere que acontezca la historia, tiene la idea sobre el contenido con el que pretende aderezar cada capítulo y tiene claro qué tipo de humor pretende incluir en la misma.
Pero
Le ha faltado encontrar el hilo conductor, un argumento original, unas situaciones que resulten interesantes, formas de humor y sobretodo, y antetodo, un alma para cada uno de sus personajes... que al fin y al cabo es lo que engancha y a lo que menos atención solemos prestar. Nos echamos unos anises y estuvimos escribiendo sin parar durante un buen rato en el que nos reímos varias veces y conseguimos sacar algunos momentos de absurdo divertidos como para que generasen interés. ¿Dónde vive? ¿con quién vive? ¿qué es lo que pretende en la vida? ¿qué clase padres tiene?... todas esas cuestiones fueron preguntas que tuve que hacerle a mi colega sobre la marcha, y es que resulta importante otorgar a los personajes de vida propia para que estos se muestren creíbles, basta con basarse en comportamientos humanos que nos sean conocidos y que nos parezcan suficientemente interesantes o verosímiles incluso. Eso es el alma... lo digo para los que no cuenten con esas cosas, pues no estamos vacíos. Buena muestra de ello la encontraréis en el enlace a la película que os adjunto.
Sr. Koffer

Hola, Koffer,
ResponderEliminarAl parecer andas bajando y hurgando en los sótanos de lo "no cotidiano" de lo "no seguido", lejos de la muchedumbre y de las míseras cotidianidades que nos asaltan según echas el pie, o abres el ojo, o aprietas un botón. Y me parece bien que quieres que te diga, y como diría aquél, las cosas con las que disfruto son las que me hacen sentir bien por muy raro que os parezca. Entonces, para qué más.
Un fuerte abrazo y, no te digo que disfrutes porque sé que sabes dónde encontrar tu disfrute.
Un abrazo.
Mián Ros
http://www.lavanguardia.es/libros/20110301/54121740626/una-escritora-de-26-anos-vende-100-000-copias-al-mes-en-amazon.html
ResponderEliminarYa tía, pero es que la pava esa escribe sobre vampiros, que es lo que se lleva ahora. En los ochenta tenías que escribir sobre ninjas, en los noventa sobre zombies, el lustro pasado sobre conspiraciones...
ResponderEliminarEstá claro que uno nunca se hace un sitio si no sigue la corriente, a no ser que comience una propia... y dudo mucho que vaya a ser el caso.
Gracias como siempre por leerme :)